¡Nunca confiaré en los tintes!
Lo único que consiguen es engañarme mientras los demás siguen viendo mi interior.

jueves, 28 de enero de 2010

Ratas y cucarachas

Pues resulta que Salamanca, esta ciudad en la que la cultura se muestra impregnando casas y cosas, está infestada de ratas y de cucarachas.
Leo el titular de la noticia en un periódico local y lo primero que sale de esta cana que cada día me sorprende con algo nuevo es: -¡Ya lo sabía!
¿¡Qué me van a contar a mí de esto!? Son muchos los años pasados en esta ciudad para saberlo sobradamente.
Con más frecuencia de la deseada he encontrado personas despreciables, rastreras y carentes de escrúpulos, que invaden la intimidad de los demás, amedrentándolos mientras alcanzan sus objetivos. Gentes que salen de su alcantarilla cuando uno menos lo espera y, sigilosamente, arrasan con todo, material o inmaterial. Inundan con su estiércol allá por donde pasan y contaminan lo que tocan. Transmisores de las peores enfermedades, intentan destruir todo lo que les rodea sin distinguir amigos de enemigos. ¡Menudos ratas!

Otros se conforman con arrastrarse amparados en la cálida oscuridad que da la noche, actuando en grupos y ocultándose a la carrera en cuanto la luz se dirige hacia ellos. Negros individuos capaces de sacar jugo de los demás aunque para ello tengan que dejarse pisotear cuando son descubiertos. ¡Asquerosas cucarachas!
Después de patear las calles de Salamanca durante años, ahora que las canas de mis sienes son claro reflejo de la que amaneció en mi alma, creo que he aprendido suficiente como para distinguir a esos malos bichos sin necesidad de que me lo diga la prensa. Y mi cana se interroga... ¿Y eso es noticia?
Sigo leyendo el cuerpo del artículo. Resulta que a lo que se refería es a que estos animales constituyen las principales plagas sanitarias en las casas y calles de mi ciudad y yo, dejándome volar, había comenzado a ver cómo ratas y cucarachas de dos patas comenzaban a ser desenmascaradas. ¡Imaginaciones!
Pero, al final, creo que tampoco necesitaba leer la noticia para confirmar algo que es evidente. O es que... ¿sólo yo tengo cucarachas?

7 comentarios:

Lucano dijo...

Ya ves, la prensa local dando primicias. En lugar de la columnita en interiores hubiera estado bien leerlo en portada. Pánico en la ciudad ;-)

Félix dijo...

Habrá que reconvertir a los ghostbusters para dedicarlos al control de plagas. Así se matan dos pájaros de un tiro.
Cordialmente,
Félix

beatriz dijo...

Esto que dices me hace reflexionar:
Yo tengo la obligación de contratar una empresa para que haga la desinsectación y desratización del local. Es la ley.
Pero ahora veo claro que no funciona bien porque tengo ratas y cucarachas ( de 2 patas ) siempre rondando y eso no me lo arreglan ( las ratas de 4 y la cucas de ..., no se ni dejar ver eso sí), voy a reclamar...

Félix dijo...

Reclama, Beatriz, reclama, que la empresa debe darte un servicio integral y completo. Es la ley.
Ah! y las cucas, las de verdad, de seis...
Cordialmente,
Félix

sentimientos y locuras dijo...

Perdona el retraso en escribirte pero estos días precisamente tengo la cabeza loca por culpa de una rata de esas de dos patas, pero como buen taurino el temple y un buen puyacito me salva de malas ideas.

Saluti y fuerza Félix.

Félix dijo...

Pues ya sabes, Jose, la del gitano: "Mala cagalera le entre y se le salgan toas las tripas por el bujero". ¿No?
Cordialmente,
Félix

sentimientos y locuras dijo...

Félix como buenos hermanos no hay que desear el mal a nadie. El tiempo nos situa pero estoy contigo.
De todas maneras te informo que he bordado el toreo