¡Nunca confiaré en los tintes!
Lo único que consiguen es engañarme mientras los demás siguen viendo mi interior.

viernes, 23 de julio de 2010

En Toro

Conscientemente, he dejado reposar casi una semana todo lo vivido. He querido que todo se asentara para degustarlo con ese regusto que deja una buena comida en el fondo de la garganta, donde muchas veces parece que se nos asienta el alma. He querido que fuera, desde el relajo de una cana cada día más cansada, recuerdo de lo que fué. De lo bueno que fué. Porque, cuando se unen los mejores elementos y dejamos en la parte de atrás de la alforja los demonios que nos acosan a diario, no hay momento que no deba ser recordado, relamido, apreciado...
Fué tarde de toros, en la mejor de las compañías, para cumplir varios deseos. Fué tarde de magia, ardiente magia, entre maderos seculares, para comprobar cómo esa magia se hacía arte en el capote de quien es capaz de derrochar duende y esencia cada tarde. Dos verónicas y una media. Nada más. Nada menos. Y se dispersaron los más exquisitos aromas toreros para refrescar palcos y tendidos. Porque da igual toros que becerros. Porque lo que importa es que, a pesar de todo, el torero se dé para los que esperamos lo mejor de él, haciendo Maestranza de cualquier plaza. Y la de Toro fué Maestranza, remozada, coqueta, ardiente, incómoda, brillante, polvorienta, grande y pequeña.
No. No es esto la crónica de una corrida, que ya habrá quien la escriba con pluma mucho más sabia que todas y cualquiera de las frases que pudieran salir de las teclas de mi ordenador. Esto es el reflejo de una pasión, con amigos apasionados y generosos, sobre todo generosos, a los que creo que debía estas palabras. Esto es el poso de un día festivo que se hizo fiesta, desde el primer café hasta la última cerveza, entre los arcos de la más radiante Plaza del mundo con la belleza de una luz de mañana de ocio o en placita repleta de gentes vestidas de domingo dejándose querer mientras el sol se esconde.
Esto es lo que me queda de aquello, fotogramas impresos en esta cana que todo lo guarda y sensaciones que, también grabadas junto a esas imágenes, no habrá palabra que pueda describirlas. Bueno, quizá sí, quizá la haya... ¡Gracias!


8 comentarios:

sentimientos y locuras dijo...

Muchas gracias a vosotros, el video superior y tus palabras mas. Me tienes loco con la musica, puede ser que participeis?...
Yo y Beatriz pasamos un día magnifico a pesar del calor, y estamos deseando repetirlo.
Un besazo.

Félix dijo...

Lo del calor fue lo de menos en un día espléndido. Por supuesto que hay que repeitr, pero con otras condiciones, ¿eh? ;-))
Lo del video, si no te suena es que... mucho me ha cambiado la voz.
Cordialmente,
Félix

beatriz dijo...

Fue un día muy intenso, como si se fuera a acabar el mundo. Estuvo genial aunque a la plaza de Toro (la de toros) esta menda no vuelve a no ser que me inviten, vaya calo'.
B

Félix dijo...

Pero, ¡intenso!, Beatriz. Y es que, ese calor de la plaza de Toro (de toros), sin poderse mover, con las migas arrebujadas en el estómago y un armario por delante para ver menos de lo que se podía... hacen que la intensidad de esos detalles sea la recordada, pero lo que nos quedaremos será el café de la Plaza en tranquila compañía, una Zamora de domingo con su Parador refrescándose para nosotros, una tarde de toros con magníficos detalles de los diestros en una plaza preciosa, unas cañitas de final ya a la fresquita de la plaza (la otra) y... ¡una visita al Toro nocturno en todo su perímetro! ¿Preciosa la azucarera!
Cordialmente,
Félix

sentimientos y locuras dijo...

Jeejejejej, sobre todo la azucarera. Ahora ya te he pillado la voz. Si señor!!! Oleeeeeeeeee

sentimientos y locuras dijo...

Jeejejejej, sobre todo la azucarera. Ahora ya te he pillado la voz. Si señor!!! Oleeeeeeeeee

Félix G. Modroño dijo...

Si me escribes a mi correo te doy mi teléfono y la dirección de mi trabajo (está cerca de otra gan plaza de toros).
Un afectuoso saludo.

Anónimo dijo...

La cornica magnifica, el video precioso y la música..... ¿caray con la música? ¿Donde os mercais esa voces y esos cantos? Oleeeeeeeeeeeeee.