¡Nunca confiaré en los tintes!
Lo único que consiguen es engañarme mientras los demás siguen viendo mi interior.

martes, 12 de abril de 2011

Renovación

Como no soy capaz de atender como se merece este diario de cosas escasas, voy a ver si cambiándole la fachada se me despierta la cana y se lanza a seguir como debiera, engañándola como si de nuevos derroteros se tratase.
Para el cambio he rebuscado mi capirote en el baúl de las cosas queridas, ahora que estamos en épocas cuaresmales, con la semana de Pasión llamándonos insistentemente a la puerta. He revuelto todo y no he sido capaz de encontrarlo. Así que lo único que puedo hacer, ahora que las prisas me agobian con actos académicos y extraacadémicos, es darle fijador a esta cana cada día más desatendida y dejar que esa erección artificial sea acicate para que se afiance en el nuevo rumbo, que no es más que el de siempre.
Nueva cara para reflejar la misma alma de siempre. Nuevo espejo para que me devuelva la misma imagen ilusa.
Que airear los rincones siempre da sensación de estreno.

2 comentarios:

Ton dijo...

Seguimos a la espera!!!
Un abrazo Félix!!

Félix dijo...

Gracias, Ton, por seguir a la espera.
Seguiré intentándolo.
Cordialmente,
Félix