
Va a hacer un año ya que, en la única visita obligada que hago a este lugar, descubrí que las flores que depositamos en su lápida, ésas que horas antes le fueron regaladas por quienes más le quieren, habían sido sustraídas.
Ayer, escucho en un noticiario local que las fotografías que mantienen el recuerdo de quienes allí moran, hasta un total de más de doscientas, habían sido arrancadas por lo que se supone serían gamberros.
¿Será resultado de la secularización popular o habrá sido así toda la vida? ¿Será esto el laicismo con el que nos amenazan?
¿Será resultado de la secularización popular o habrá sido así toda la vida? ¿Será esto el laicismo con el que nos amenazan?
Pues yo, igual que hace un año, igual que siempre, volveré con los míos a depositar mi ramo de flores sobre la lápida, consciente de que sólo serán para unas horas; de que los "profesionales" de la gratuidad del propio exorno funerario a costa de los otros, caerán inmediatamente sobre ellas para su traslado a donde ellos, con toda su seguridad, creen que son más necesarias: sus propios muertos.
Pues aquellos a quienes les han robado los rostros de los suyos, volverán, como cada año, para, aun sin verles la cara, charlar con ellos como si nada hubiera ocurrido; para decirles que no hace falta una fotografía cuando el recuerdo está indeleble en el alma.
