¡Nunca confiaré en los tintes!
Lo único que consiguen es engañarme mientras los demás siguen viendo mi interior.

jueves, 8 de mayo de 2008

Tentaciones


Hace unos días estuve tentado de escribir algo sobre Zaplana. ¡La superé!

Hoy la tentación es escribir sobre Acebes.

Menos mal que, con esfuerzo, más del que se pueda suponer, permanezco estoico ante tales tentaciones y, por el momento, estoy siendo capaz de dominar mis impulsos.

Porque, ¿se debe hacer leña de árboles caídos? Según los principios educativos más estrictos, no es conveniente reirse de las desgracias de los demás. Y estos dos han caído en desgracia. ¿En desgracia? ¡O no! ¡Oh, no!

Aunque, si en su día recordé las tribulaciones de Gallardón, posiblemente debiera lanzarme a degüello y recordar cómo desde recónditas alcaldías, de localidades cuyo peso específico pasa por rozar el cero absoluto (que recuerdo es -273), se pueden alcanzar las más elevadas cimas de incompetencia. Es lo que tiene una buena lanzadera, que empuja hacia delante a cualquier petardo.

Pero, no.

Voy a seguir haciendo caso a mi decimonónica educación y voy a superar las tentaciones. Aunque el diablo me ofrezca "El Mundo" (del siglo XXI). Porque no sólo de pan vive el hombre.

Ahora sólo me preocupan dos cosas: la factura de Telefónica (que seguro que a partir de ahora vendrá con "complementos") y dónde recalará el de Ávila, porque como se lo lleven a Iberdrola... (es que es la otra factura que pago todos los meses).

¡Ah, bueno! y la posibilidad de que pongan como sustituto a Chiquilicuatre, que ya lo ha propuesto uno de los barones. Aunque,... puestos a elegir... Pero, entonces, que manden a Acebes a Eurovisión, que el ridículo sería semejante.

¡Bah! Me consolaré, como quien no quiere la cosa, con la "desesperanza" que tiene y mantiene preocupado al Presidente del Gobierno de España, como dicen las etiquetas institucionales. Porque no hay nada mejor que hacer, ¿no? Pues eso, a matar moscas con el rabo.

4 comentarios:

Beatriz dijo...

No sé Felix. No es que me guste dudar de la gente pero no estiendo por qué te da miedo la factura del telefono
¡ ni que tuvieras un hija adolescente!

Lucano dijo...

Es que éste es un país (de las tentaciones), de la A de Acebes a la Z de Zaplana. Razonable que quieras salvar, al menos, la segunda factura. Yo ahora empiezo a pagarlas, miedo me da ;-)

Félix dijo...

Beatriz, mi miedo no es por mi hija adolescente, que con eso ya contaba. Me asusta pensar en tener que mantener (entre todos, que tampoco estoy solo en esto) la factura, entre otras cosas, de los hijos adolescentes de Zaplana. O de Acebes. O de ambos.
Lucano, es que hay tentaciones y tentaciones. Y la verdad que sentirse tentado por cualquiera de estos elementos es como para sacar el valor que sólo se me supuso en la mili y aguantar los embates. Qué más quisiera yo que ser tentado por... pero nada. Ni por esas.
Cordialmente,
Félix

Anónimo dijo...

¿Supongo que lo de la factura teléfonica será porque a Zaplana lo ha fichado telefónica?, pero lo de Acebes no lo entiendo.